viernes, 17 de octubre de 2014

ASI ERA SHANTI LAZO



Sabía de tus virtudes futbolísticas por lo que siempre oía hablar en la casa, donde la palabra de mi madre y de mi madre mayor se expandía con aroma bielista.
Escuchaba de tus partidos con la divisa del Bielo haciendo línea con Lucas Montaldo, tu pareja ideal en la zaga, así como de tus encuentros defendiendo la selección de Huánuco.
También de tus trajines en La Oroya y Cerro de Pasco, con las sedas del Team Cerro, institución otrora representativa del fútbol pasqueño al lado del Rallway.
Asimismo lo escuché en las reuniones de tus amigos, cuando ingresaba de intruso en ellas, porque no era permitido a los niños participar en relaciones de adultos.
Algunas veces oía mencionarte a quienes en algún momento fueron tus adversarios en el campo, ex jugadores del Tarapacá y Prado.
Te admiraba cada vez que contemplaba la fotografía en la que apareces con el brazo en alto, junto al Presidente de la República Manuel Prado Ugarteche, acompañándolo junto con Josué Malpartida del Tabaco a dar el Play de Honor, en el  Estadio “Leoncio Prado”.
Así me enteré de tu garra, de tu temperamento para asumir la responsabilidad de ser escudero del arquero, así como de tus recursos técnicos.
Hasta que llegó un día, fue programado un partido de veteranos entre los clásicos adversarios, Bielo y Tarapacá. Fue en el mes de noviembre de 1956, organizado por los verdinegros de San Pedro, que eran presididos por el Dr. Mario Rivera Céspedes. Luciste esa tarde, desde tu entrada capitaneando a los blanquirrojos, observaba todos tus movimientos, quería también gozar de tus excelencias futbolísticas.
Te saludaste con el “Zorro” Bedoya en el centro del campo, luego un abrazo efusivo con Abico Velez de Villa Lázaro y  Roque Fernández. Avanzaron hacia la tribuna oficial para invitar al padrino del partido.
Las tribunas vibraron, cada uno lució, puso en juego sus argumentos, mostró sus virtudes, reverdecieron viejos laureles y renació en ellos el calor que hizo de este partido el clásico del fútbol huanuqueño. El desborde de Carlos Sara por la punta. Los remates de Samuel Ratto que dejaban el ¡uhhh! en la tribuna. Esos pases magistrales del “Zorro”, junto a eso quedaron grabadas en mis retinas tus palomitas, sintiendo la emoción del aplauso del respetable.
El match lo ganó Tarapacá por dos goles a uno, quedó en la tribuna la emoción y el sabor de la nostalgia, especialmente en quienes vivieron el apogeo de los protagonistas.
Después siempre oyéndote hablar de fútbol, de las jornadas duras, de los partidos con Tarapacá, Prado, Crespo y el Minería. De la vez que hicieron un combinado llamado la “Crema” para enfrentarles, porque no les podían ganar, ni tampoco lo hicieron en esa oportunidad.
Llegó a Huánuco el equipo de los olímpicos, entre ellos el más grande deportista peruano: Lolo Fernández, junto a él Campolo Alcalde, Prisco Alcalde, Adelfo Magallanes, Teódulo Legario, Cornelio Heredia entre otros; corrían los primeros años de la década del sesenta.
El equipo de los olímpicos se enfrentó  a la vigente selección de Huánuco, donde alternaron en el arco Bolarte y Augusto Berrospi. Y tú, a nombre de tu gloriosa generación saliste capitaneando el equipo; se comentaba que sólo jugarías diez minutos, conociéndote sabíamos que no iba a ser así.
En la conformación de tres backs, ubicado al centro del área hiciste línea con Augusto Texeira corrido circunstancialmente a la derecha y Pancho Gallardo a la izquierda. Dejaste unas jugadas para el recuerdo, cruzándote para interceptar una pelota, parándola, después de un amague salir tocándola entre el aplauso del público.
Y el partido siguió en ti, no sé si más en nosotros. Llegó un momento en el que por el costado derecho del campo te enfrentaste a Lolo, choque fuerte, leal, vigoroso, caíste, la pelota quedó ahí. Muy a tu pesar tuviste que dejar el partido, luego de abrazarte con el cañonero entre los aplausos del soberano. Era tu adiós de las canchas.
El partido lo ganaron los olímpicos por uno a cero, con gol de penal ejecutado por Lolo en forma violenta, venciendo la resistencia de Bolarte que no alcanzó a embolsar  el  balón.
Luego en las tribunas del hoy “Heraclio Tapia”, hinchando al León, a veces con matraca en mano, con tus gritos de aliento. Aplaudiendo, guapeando a los muchachos de la “crema”, viviendo el fútbol. Sintiendo que más que el León era Huánuco el que estaba en el terreno de juego, como una vez me lo dijiste.
Así te recuerdo, con el brazo en alto, ingresando al campo risueño, altivo, con la boina al costado, cortando el aire para despejar con preciso golpe de cabeza, parando la de cuero para salirla jugando, siempre con tu temperamento aguerrido, luchador.
       ¡Así era Shanti Lazo!



LOS INICIOS DEL BASQUETBOL HUANUQUEÑO



No nos ha sido posible lograr información respecto a la forma como llegó el básquetbol a Huánuco,  sin embargo por la crónica anterior habría que reconocer que fue la Guardia Civil una de las instituciones que contribuyeron al desarrollo de este deporte en Huánuco.
Claro está que las inquietudes que se sembraron fueron fermentando en la juventud huanuqueña, la misma que se fue organizando en instituciones para promover el desarrollo y la práctica del básquetbol. Así podemos ver en el Diario “El Progreso” N° 206 del 6 de agosto de 1942, los resultados de un festival basquetbolístico, en el que aparecen los nombres de las que podrían ser los primeros clubes dedicados al deporte de la canasta.
Así tenemos que el Club Tenis de Huánuco venció por 28 a l9 puntos al Club Peruano y el Ex – Alumnos Leonciopradinos superó por 63 a 38 al Club San Marcos.
 Surgieron nuevas instituciones y la actividad basquetbolística continuó, trayendo como consecuencia el nacimiento de la Liga Provincial de Básquetbol de Huánuco, en asamblea realizada el 7 de setiembre de 1944, en la que participaron los clubes “Ex Alumnos Leonciopradinos”, “Juan Bielovucic”, “Crespo Castillo”, “Huracán”, “Sport Minería”, “Lawnn Tenis y Ajedrez”, eligiendo presidente a don Heraclio Tapia León.
En este mismo año la Liga fue reconocida por la Federación Peruana, así como la designación  como Presidente de Heraclio Tapia León, un importante promotor de esta actividad.
De esta manera fue programado el I Campeonato en el se puso en disputa la Copa “Presidente Prado”, en el que participaron los clubes “Juan Bielovucic”, “Crespo y Castillo”, Tenis Huánuco, Huracán, Colegio de Minería y Ex – Alumnos Leonciopradinos.
El inicio de este torneo, programado  para el mes de octubre de 1944 fue postergado hasta el 7 de enero de 1945, así lo da a conocer la Liga mediante un comunicado aparecido en el diario “El Progreso”, N° 501  de fecha 24 de octubre de 1944, suscrito por el Presidente Heraclio Tapia León y el Secretario Guido Ronquillo Cornelio.
No tenemos información cual habría sido el resultado de este evento, pero cuando ya asistimos a las competencias de los años cincuenta vamos a encontrar como dos importantes instituciones al Ex – Alumnos Leonciopradinos y al Tenis, que fueron hasta los años sesenta las decanas de nuestro baloncesto, hasta que en 1961 el Ex – Alumnos se convirtió en “Daniel Carpio” y el Tenis dejara la actividad basquetbolística, quedando como decano el “Juan Bielovucic”

Después del año 1946 se produciría el ingreso del León de Huánuco y el Sport Santa Rosa, el primero de ellos sustentado en el Colegio Nacional “Leoncio Prado”, que además brindaba su court interno para las competencias.  
Cabe anotar, que don Heraclio Tapia León fue Presidente de la Liga Mixta Provincial de Básquetbol desde la fecha de su fundación hasta el año 1955 en que dejó de existir.













¿FUE EL PRIMER PARTIDO DE BASQUETBOL?



Eran los tiempos de la construcción de la carretera Huánuco-Tingo María. La vía comunicaba nuestra ciudad con Lima y ahora se prolongaba hacia el oriente, los avances ya llegaban a Carpish.
Corrían los primeros meses de 1935, en esa época el cumpleaños del Presidente de la República se celebraba como si fuera un acontecimiento cívico. Si era dictador con mayor razón.
Con motivo del onomástico del General Oscar R. Benavides, tanto la Prefectura del Departamento ejercida accidentalmente por don Ricardo de la Jara y la Alcaldía, encargada a don Víctor L. Repetto, organizaron una serie de actividades que se iniciaron con el besamanos en la Prefectura y sus tradicionales discursos, el Solemne Te Deum y la ciudad totalmente embanderada.
Dentro de este marco celebratorio tuvo lugar un partido de básquetbol.
En mi trajinar de archivos, hurgando memorias de los de la época y hasta donde la lucidez alcanza, no he encontrado información más antigua respecto a un encuentro de baloncesto que ésta que voy a referir.
Fue en la tarde del 15 de marzo de 1935, en el local de la Guardia Civil. La presencia plena de las primeras autoridades. El responsable de la organización el Teniente Fernando Benítez, quién hizo la presentación y ofrecimiento protocolar.
Se enfrentaron los equipos denominados Blanco y Negro, conformados por miembros de la institución policial.
El equipo Blanco conformó con Juan Cevallos (capitán), Juan Mendivil, Pablo Ronceros y Augusto Camacho.
El equipo Negro alineó con Néstor Rojas (capitán), Eleodoro Oxa, N. Gamarra, Fortunato Guerra y Manuel Yufré.
El primer tiempo terminó con el marcador de 12 a 2 favorable al equipo Negro.
Para iniciar la segunda etapa los Blancos hicieron ingresar a Carlos Gonzales por Mendivil.
Los Blancos remontaron el marcador lograron imponerse, haciéndose acreedores al premio de seis medallas donadas por el señor Prefecto Acc., quién previo discurso condecoró a los vencedores. La fuente (*) sólo da cuenta del ganador mas no del score final.
Este encuentro tuvo dos claras particularidades. La primera, que se jugó cuatro contra cuatro y que únicamente lo hicieron miembros de la Guardia Civil.
Situación que nos lleva a formular la especulación de que en ese entonces esta disciplina no estaba lo suficientemente difundida y aún no había suficientes jugadores para conformar equipos.
Se suma a esto, que recién nueve años después –1944- este deporte inició su práctica oficial, con el reconocimiento de su Liga.
Lo que nos permite elucubrar, que este fue uno de los primeros partidos de básquetbol que se jugaron públicamente en Huánuco, pero no me atrevo a decir que fue el primero.


(*) Diario “El Progreso” – Nº 2 – l6 de marzo de 1935.






GLORIAS HUANUQUEÑAS DEL 36 Y EL GOLEADOR SAMUEL RATTO


Campeones en el corazón del pueblo

Esta fue una jornada envuelta en los tules de leyenda. Los vientos de gloria llegaron hasta nosotros a través de relatos efusivos de muchos de los protagonistas, pero todos ellos vestidos en el ropaje de sincera humildad supieron guardar sin arrogancia esa vivencia cimera del balompié huanuqueño.
Fue el III Campeonato Nacional de Fútbol. Gobernaba entonces el General Oscar R. Benavides, quién supo combinar muy bien la promoción deportiva con la de su imagen política.
Huánuco, para llegar a jugar la final a Lima tenía que superar la fase eliminatoria con las representaciones de Casapalca, Canta y la Oroya.
Sólo tenemos noticias de que nos enfrentamos a Canta, representación que dejamos en el camino. Pero, para hacerlo, hubo que librar  toda una odisea para lograr recursos destinados a  financiar la participación.
El diario “La Prensa” del 13 de noviembre de 1935, transcribe un oficio del Concejo Municipal presidido por don Jorge E. Ruiz, en el que manifiesto que la Municipalidad “se ve en la imposibilidad de atender a la Liga con el dinero que necesita para los gastos de viaje, estadía y uniformes para el campeonato nacional”.
En el mismo medio, se hace un llamado para que el pueblo de Huánuco brinde su cooperación, expresa que “La concurrencia del equipo huanuqueño al campeonato depende, del esfuerzo económico que le preste el pueblo de Huánuco. Su cooperación es indispensable para que se haga representar. De otro lado no será posible que nuestra delegación se mida con la de Canta”.
Tal parece que se consiguieron los S/. 1500 que sumados a los S/  300 que tenía la Liga, cubrían los requerimientos para el viaje, porque el día 18 a las diez de la noche, partieron 18 jugadores presididos por don Heraclio Tapia León, para enfrentarse a Canta en la ciudad de Lima el día 24.
El resultado fue favorable a los nuestros, por cuanto el equipo huanuqueño se clasificó para jugar la final del III Campeonato Nacional de Fútbol, que fue inaugurado el 1 de enero de 1936. La delegación concurrió presidida por el Profesor Pedro Egoávil Arteta.
Los equipos finalistas en este torneo fueron clasificados de la siguiente manera:
Serie “A”: Chicama, Lima, Ica y Cusco.
Serie “B”: Sullana, Mollendo, Huánuco y Piura.
En cada serie jugaría uno contra todos, clasificándose para disputar el título los dos primeros de cada serie, que definirían también por el sistema de rueda.
El diario “El Comercio” dio especial cobertura al certamen.
 Se había conseguido estar en la final no sólo superando la contienda deportiva, sino una serie de peripecias económicas, problemas de viaje y todo aquello que sólo podía superarse cuando en el corazón bulle el amor a la tierra. Con la consigna de que el nombre de Huánuco cubriera el horizonte nacional, partieron  en medio de esperanzada expectativa, llegando a Lima con el optimismo de jugarse enteros la final.
Así llegó el primer partido, había que enfrentar a Mollendo. Ya se habían confrontado los equipos de Sullana y Piura, habiendo vencido los primeros por dos goles a uno, mientras Lima y Chicama terminaron con el marcador en blanco.
Huánuco en el alma. Por primera vez una representación futbolística de Huánuco salía a jugar una final nacional. Nerviosismo, pero a la vez resolución. Rostros tensos. Alejandro Sara conversaba con Lucas Montaldo mientras Alberto Velez de Villa lo hacía con Mori y Shamuco Ratto que se mostraba sereno. El “Congo” Morales saltaba, mientras Lucho Dávalos alentaba eufórico.´
Llegó el instante de salir al campo. Mollendo había ingresado en medio del bullicio que armó una nutrida concurrencia de arequipeños.
Saltó al campo el equipo con Alejandro Sara a la cabeza dando botes a la pelota, todos los demás, uno a uno hasta formarse en el círculo central y dar las hurras respectivas por el equipo adversario.
Al empezar el partido los nuestros alinearon con Alejandro Sara en el arco; Lucas Montaldo y Alberto Velez de Villa en la defensa; Soto, Cirilo Orihuela y Morí en el medio campo; Guillermo López, Samuel Ratto, Luis Dávalos, “Congo” Morales y Ramírez en la delantera.
Inicio del encuentro. Corresponde el saque a Huánuco, pierde la pelota Mori, ataca Mollendo sale un remate y las primaras palmas para Alejandro Sara, que en una lucida intervención desvía el balón al corner.
Había arquero y bueno desde el comienzo. Fueron tomando confianza. Empezaron a asentarse en el campo. Los pases salían precisos de los pies de Cirilo Orihuela. Samuel Ratto prueba de media distancia y el balón que remece el parante adversario. El ¡uhhh! de sorpresa en las tribunas.
Fotógrafos que empiezan a movilizarse. Sigue el partido, se arranca López por la derecha, la toca a “Congo”, el servicio en callejón para Dávalos, entra elude a un defensa y saca un derechazo que estalla en el grito de gol, que sacude el puente de Calicanto. 10’ y ya ganábamos por uno a cero. Se miraban contagiándose confianza, tomaron conciencia de su capacidad. Pero al frente también había un equipo de agallas que había sacado de carrera a la mismísima Arequipa.
Terminó el primer tiempo. Conversan en el camerino. Hay que mantener el mismo ritmo, buscar más goles. Ratto, desde que vieron su peligrosidad fue el delantero más golpeado.
Segundo tiempo. Los mollendinos con todo sobre el arco huanuqueño. Alejandro Sara empieza a exhibir sus virtudes. Balón que desvía, arrojada a los pies, rechaza con los puños soportando carga adversaria. Hasta que llegó el minuto 14’ y Vergara con remate dentro del área empareja el marcador. Hay desconcierto en las filas huanuqueñas, Velez de Villa trata de imponer calma. Ataques a ambos lados. Uno y otro arquero pasan por momentos de suspenso. Ambos muestran sus atributos de excelentes porteros. Llegó el minuto 25’ y el extremo Saba lanza un fortísimo shot de izquierda, cruzado al segundo palo, a donde no pudo llegar el golero huanuqueño.
El pitazo final sorprendió a los huanuqueños jugando sobre el área de los porteños del sur y con un dos a uno en contra. Ellos no podían creerlo. No se imaginaban lo que podía pasar en ese partido. Se enfrentaban a una situación que no conocían. Por primera vez medían sus fuerzas a ese nivel. Y se dieron cuenta que podían, por eso les marcó rabia la derrota. Se dieron cuenta que estaban para más. Que no estaban ahí para ser el patito feo del campeonato.
El torneo continuó desarrollándose. Lima goleó por once a tres al Cusco, mientras que en nuestra serie Sullana superó a Mollendo por uno a cero.
Nuestro próximo rival Piura, domingo 8. Ahora nos tocaba ganar, Lucho Dávalos desbordaba de optimismo. Alejandro Sara había sido el más elogiado por los periódicos. “El Comercio” publicó fotografías en acción de juego. Ya habían cobrado la seguridad que necesitaban, tenían confianza en sus facultades, sabían de lo que eran capaces. Esta vez no había piso que pagar.
Salieron al campo con la misma conformación anterior. Se iniciaron las acciones, los huanuqueños se lanzaron al ataque, avanza López, la juega para Shamuco Ratto quién saca un derechazo desde fuera del área, uno a cero para Huánuco. El Huallaga empezaba a desbordarse.
Vino la reacción piurana y a los pocos minutos empata Correa en jugada individual. Los nuestros no estaban para empates, se fueron adelante, nuevamente Samuel Ratto, esta vez descuenta a dos adversarios y con remate medido decreta el dos a uno a los 21’.
Sorpresa entre los dirigentes nacionales. Las tribunas asombradas. El pequeño grupo de huanuqueños gritaban frenéticamente. Los piuranos buscan el empate, pero siempre encuentran como barrera infranqueable a Alejandro Sara, hasta que a los 39’ se resigna a ver caer su valla por segunda vez.
Alentados por la igualdad los de la tierra de la chicha se lanzaron al ataque, “Piura dio la sensación que rompería el empate sin conseguirlo, gracias a la labor defensiva de Montaldo y Velez de Villa, que en los rechazos estuvieron muy acertados”, expresa “El Comercio”.
Segundo tiempo. Los piuranos otra vez con todo “obligando a Sara a jugar valientemente para librar su arco”.
Huánuco tampoco estaba dispuesto a dar tregua. Se arranca Ramírez, la juega para Samuel Ratto, remate de éste, pelota que llega al fondo de las redes, de nuevo estábamos adelante. Tres goles de Huánuco: tres goles de Shamuco Ratto ,que  esta vez deja su sencillez y vencido por el júbilo corre con los brazos en alto y la sonrisa al viento en busca del abrazo, Dávalos lo alza, todos festejan el tanto con lágrimas en los ojos. Los fotógrafos corrían tras este nuevo goleador,  que venía de allende los andes con un shot tan fuerte como su corazón.
Huánuco domina las acciones. Hasta que un ataque piurano a los 36’ hace que Núñez empate el tanteador.
Era un empate que no soportaban los huanuqueños. Habían dominado toda la segunda etapa, tenían que ganar el partido. A los 40’ Guillermo López se va por la derecha, supera a su marcador y remata, no puede controlar el arquero y el Congo Morales que entraba a la carrera anota el de la victoria. El  Conguito  salta con los puños en alto en su delirio, mientras que Vélez de Villa llama a defender el gol.
Con Piura buscando el empate llegan los 45’. El pitazo suena y quedaba consumado el primer triunfo huanuqueño en la final de un campeonato nacional y que triunfo, frente a un rival como Piura. Era para gritarlo. Para abrazarse en el centro del campo y hasta en los camerines. Para desbordarse de emoción. Celebrándolo con abrazos de huanuqueña alegría con los hinchas. Ya se sabría en Huánuco por las trasmisiones radiales. En Huánuco salieron a calles y se armó un bullicioso festejo en la Plaza de Armas. El equipo no sólo había demostrado calidad individual y colectiva, sino espíritu de lucha, vergüenza deportiva, amor a la tierra lejana, al barrio de Calicanto, a la serenata huallayquina a la bravura de San Pedro y San Juan, al garbo de Izcuchaca.
Viene una nueva jornada y Mollendo empata con Piura a tres goles, mientras Huánuco jugaba su clasificación frente a Sullana.
El equipo huanuqueño salió al terreno de juego con Alejandro Sara; Alberto Vélez de Villa y Lucas Montaldo; Mori, Cirilo Orihuela y Víctor Figueroa; Carlos Sara, Congo Morales; Luis Dávalos, Samuel Ratto y Guillermo López.
El partido se insinúa parejo. Ambas escuadras lucen argumentos técnicos. En esta serie son las que mejor han impresionado. Al igual que Chicama y Lima en la otra.
Los ataques se sucedían sobre uno y otro arco. Un tiro libre lanzado por Rivera exige a Sara que se gana aplausos del respetable.
En uno de sus ataques salta Sara en busca del balón, Lucas Montaldo lo cubría y sufre en el rostro el impacto de uno de los botines de su guardaredes, teniéndose que retirar del campo con el tabique roto, el equipo se queda con diez hombres.
Se inicia el segundo tiempo. A los 3’ Morales se lleva a dos defensas sullanenses,  saca el servicio para Dávalos que envía un remate bajo y cruzado, decretando la apertura en el marcador.
Las acciones se tornan intensas. Los norteños ponen en juego todos sus recursos. Sus continuos ataques propician el lucimiento de la defensa huanuqueña, especialmente de su golero.
A los 28’ tiro libre favorable a Sullana y Rivera anota el tanto de empate.
Siguió el partido jugándose indesmayablemente por ambos bandos, Huánuco luce sus individualidades. Carlos Sara y Guillermo López desbordaban por las puntas. Dávalos pone toda su fuerza por el centro. En el medio campo la fuerza corría por cuenta de Víctor Figueroa y en el arco Alejandro Sara ya había conseguido su consagración. Con este empate terminó la ronda clasificatoria.
En la serie “A”, los equipos quedaron: Chicama 6 puntos, Lima 4, Ica 2 y Cusco 0.
En la serie “B”, los equipos quedaron: Sullana 5 puntos, Mollendo y Huánuco 3, Piura 1.
De acuerdo a las bases los equipos de Huánuco y Mollendo tenían que definir el segundo lugar. En caso de empate, se jugaría tiempo suplementario y de persistir éste se tomaría en cuenta los goles anotados por los contendientes en su enfrentamiento.
El 14 de enero, día de la definición. Los mollendinos nos habían ganado el primer partido. Esta vez las cosas serían diferentes anunciaban los protagonistas. Las lesiones de Lucas Montaldo y Samuel Ratto, y situaciones de carácter técnico  obligaron a realizar algunos cambios para este trascendental partido. El equipo salió al terreno de juego con Alejandro Sara; Alberto Vélez de Villa y Alejandro Salgado en la defensa; Octavio Herrera, Cirilo Orihuela y Víctor Figueroa en el medio terreno; Guillermo López, Mori, Luis Dávalos, Congo Morales y Carlos Sara en la delantera.
Se inician las acciones y a los 2’ los mollendinos por acción de Alarcón anota su primer tanto, tomando fríos a los defensores huanuqueños.
Los nuestros se fueron al ataque asediando incesantemente  la portería adversaria, esta gestión  recién rendiría sus frutos cuando Mori a los 41’ consigue empatar de tiro libre.
Poco duró la alegría huanuqueña. Un desborde mollendino por la derecha culmina con una sanción de penal a los 44’. Reclamos huanuqueños, pero el mismo Alarcón vuelve a hacerse presente en el marcador al ejecutar la sentencia.
Con el marcador adverso y masticando rabia se fueron a los vestuarios. La consigna era voltear el partido, mientras que los sureños de ampliar la ventaja.
Los nuestros empezaron nuevamente a hacer su fútbol. El árbitro cortaba incesantemente sus avances. Llegan los 17’ y Guillermo López se jugó la individual, superó a dos defensas y cuando salía el arquero lo amagó, tocándole la pelota al lado contrario. Se había conseguido el empate.
El partido se tornó dramático. El asedio de Huánuco sobre la portería adversaria, obligando a un máximo esfuerzo al equipo molledino totalmente replegado en su campo. El pitazo final los sorprendió con el dos a dos.
Había que ir al suplementario de 15’ x 15’.
Se reinician las acciones y Goycochea anota a los 5’. Vélez de Villa en un choque sale lesionado, Huánuco queda con diez jugadores.
A pesar de eso se va a la ofensiva. López que juega un gran partido se lleva a su marcador, saca un remate, rechaza el arquero y Dávalos que entra a la carrera anota. El árbitro anula el gol por supuesta posición adelantada. Los huanuqueños reclaman. Se suspende el partido por largos minutos.
En la segunda etapa del suplementario, cuando todo parecía que Mollendo se retiraría con la victoria, Dávalos se jugó con todo en el área. Fue deliberadamente barrido por dos defensas. El árbitro sancionó la pena máxima.
Dávalos recuperado colocó la pelota en el punto de penal. Estaba en sus pies el empate y la posibilidad de luchar por el triunfo. Recordó las  viejas tardes en el campo de La Merced. Pasó  por sus retinas la película del arco huanuqueño. Al silbato tomó carrera y sacó un derechazo fuerte al ángulo alto, que hizo imposible toda acción del arquero que alcanzó a tirarse. Una tarde me contaría “patié con toda mi alma...”.
El empate no nos servía, los mollendinos estaban clasificados. Seguimos atacando incesantemente. Jugando sobre el área rival nos sorprendió la noche limeña y el pitazo del árbitro. No habíamos perdido el partido, pero Mollendo se clasificaba por mayor número de goles a favor entre ambos contendientes.
El cuarto equipo finalista fue Mollendo. Al final el campeón del torneo fue Sullana que empató con Mollendo uno a uno, derrotó a Lima (que presentó casi una selección nacional) por tres a dos, e igualó a cero con Chicama.
En Huánuco quedó el sabor del campeonato. Este equipo en las finales hubiera dado más que hablar. Se había empatado con el campeón. Un gol de menos decidió nuestra situación, de haberse jugado con el gol avereage o diferencia de goles la situación hubiera sido diferente. Pero así fueron las bases.
Desde entonces esa trascendental justa fue adquiriendo sabor de leyenda. Siempre se ha hablado de los campeones del 36. No llegaron al título, pero para nosotros tiene especial significación esa contienda.
Fue la primera vez que participamos en un torneo nacional. Todos huanuqueños. Ninguno había jugado antes en Lima. Y estuvimos cerca de ser finalistas, el campeón no nos venció. Los otros partidos también fueron digna expresión de un equipo que demostró capacidad futbolística, importantes individualidades y una vocación irrenunciable de garra y pundonor.
Nunca Huánuco estuvo mejor ni más auténticamente representado que en esa oportunidad.
Fue la más importante perfomance rendida por un seleccionado de fútbol huanuqueño en un torneo nacional.
Salve glorias del 36 campeones en el corazón del pueblo










LAS PRIMERAS INSTITUCIONES DEL VOLEIBOL HUANUQUEÑO



El voleibol que había prendido en la juventud femenina, tomó cuerpo en los barrios y fue de ahí justamente de dónde surgieron los dos primeros clásicos rivales de este deporte.
El primero en nacer fue el “Ollanta” en 1930 en el barrio de Calicanto. En esa época, como ahora estaba lleno de juventud y entusiasmo. Vivía ahí don Heraclio Tapia, quién promovió la fundación del club, habiendo sido su primera Presidenta doña Josefina Barthé, realizándose las sesiones en su domicilio, dónde ahora es el Hotel “Astoria”.
Era una institución con alma de barrio. Con sangre de pueblo.. Surgía del rumor del río, con la alegría que daba el puente en las noches de luna, cuando los vecinos salían  a pasear y las personalidades más importantes de Huánuco hacían su aparición.
Las equipistas y fundadoras fueron Esther Villar Orihuela, Ludgarda Bernuy Morales, Lola Ratto León,, Juana Lazo Zevallos, Sara Dávila Ruiz, Nilda Tapia Juypa, Ena Tapia Juypa, Rosa Santamaría, María Dávila Ruiz, Osbina Gallardo Bonani, Manuela Tafur, Rita Gómez Ingunza, .Lorenza Ingunza, Luisa Millán, Esther Malpartida, Leonor Meza Pachioni..
Es posible que falten algunos nombres, he trabajado con la ayuda generosa de las fotografías y el recuerdo de mi madre, quién me manifiesta que contaban con el apoyo natural de sus padres y del barrio de Calicanto, que tuvo en ellas su primera representación deportiva.
Lucían uniforme crema con faldapantalón guinda y cada una de las seis titulares llevaba una de las letras del nombre del equipo.
Por su parte, en el barrio de Izcuchaca, que comprendía desde el Parque de Santo Domingo hasta aproximadamente la cuadra cinco de Dos de Mayo, teniendo por eje el jirón Dos de Mayo, domiciliaba el identificado como sector social alto. De ahí surgió el “Diana”, algunas de sus integrantes estaban vinculadas o eran hijas de los dueños de las haciendas que circundaban Huánuco  como Enrica Torre Docena, Alicia Ruiz, Sixtina Figueroa, Enma Sara, Blanca Edward , Rosalvina La Jara.
Por su parte, como era de suponerse el hoy Colegio Particular “María Auxiliadora”, también decidió formar un equipo con sus alumnas, dándole la denominación de Deportivo Italiano, en virtud de que las promotoras del plantel eran religiosas de esta nacionalidad. Estaban dentro de sus integrantes alumnas como Beatriz Pardo,, Ana Chang, Aida Echevarría, así como algunas jugadoras del  “Ollanta” y “Diana”.
Mi madre considera, discrepando con la formulación de don Heraclio Tapia en una crónica, que más que una institución deportiva se trató de una representación estudiantil. Ese era el sentimiento que existía en esa época, porque la identidad de clubes estaba dada por  los dos anteriormente mencionados.
Luego don Heraclio Tapia refiere la existencia del “Sport Amarilis”, así como las surgidas en 1934, “Alerta” y “Ayacucho” de corta duración.
El “Ollanta” fue el que tuvo más vigencia, duró hasta 1937, con lo que terminó el primer ciclo del voleibol huanuqueño.
Es necesario mencionar que el Club “Ollanta también desarrollaba una intensa actividad cultural, de manera tal que fue la institución que escenificó por primera vez en Huánuco el drama “El Cóndor Pasa”, habiendo llevado la representación a  ciudades como Cerro de Pasco y La Oroya.








CUANDO EL VOLEI LLEGÓ A HUÁNUCO





Llegaron a nuestra ciudad, con  profunda vocación de maestros y deportistas, los profesores Tazza y Teodoro Mucha, ambos a la llamada entonces Escuela de Huallayco, la hoy “Hermilio Valdizán”. Unida a su misión docente traían consigo el deseo de difundir el voleibol en nuestra ciudad.
No encontraron lugar más propicio  que los planteles de señoritas. Concentraron su primera actividad en el Centro Escolar Nº 402, dirigido por la profesora Manuelita López. Hoy este centro educativo lleva el nombre de la heroína Juana Moreno.
Así, desde este lugar, fueron pasando a otros planteles de Instrucción Primaria, principalmente al Colegio de la vocacional hoy “María Auxiliadora”. Además existían los colegios particulares de la señoritas Schoroder y Laffitte.
El trabajo de estos dos generosos docentes se inició con la enseñanza de  los secretos del voleo. Naturalmente, esto concitó gran expectativa entre las jóvenes y niñas de ese tiempo, “que nos teníamos que resignar a ser meras espectadoras de los equipos de fútbol de nuestro barrio o de aquel en el que jugaban nuestros familiares...” me refiere mi madre.
“Vimos la aparición del voleibol como la reivindicación del derecho que teníamos las mujeres de hacer deporte...” continúa manifestándome y discurre su relato: “Luego nos enseñaron a tejer la net y entonces la escena voleibolístiaca ya estaba hecha”.
Los patios de los colegios fueron los primeros escenarios, los padres de familia ya tenían una nueva razón de expectativa para la atención de sus hijas.
Pero indiscutiblemente, donde hubo especial acogida y apoyo del mismo plantel fue en la Vocacional, hoy “María Auxiliadora”, donde también lo entrenaban con Sor Isabel que era de origen italiano y conocía los secretos de este deporte.
Así llegó el voleibol a Huánuco, en las maletas de los profesores Tazza y Teodoro Mucha. Esta nueva disciplina llenó de entusiasmo a las jóvenes y fue proyectándose a los barrios, mientras los jóvenes veían con simpatía la práctica.





LA OFICIALIZACIÓN DEL DEPORTE EN HUÁNUCO



El inicio de los  Campeonatos Nacionales

La creación del Sub Comité de Deportes en Huánuco, bajo la presidencia de Gerardo Cano Vargas, va a constituir el hito que da inicio a esta nueva etapa de la actividad balompedística, que asume la condición de oficial.
Constituía su ingreso al sistema deportivo nacional, para formar parte de la estructura organizativa deportiva del país. Es decir, ahora los eventos que programara esta institución tendría el carácter de oficiales.
De esta manera en 1928 se van a iniciar los Campeonatos Nacionales de Fútbol, el primero de ellos fue inaugurado el 30 de diciembre  culminando en el mes de enero del año siguiente. Los finalistas fueron los seleccionados de Lima, Callao, Arequipa e Ica; empataron el primer lugar con 5 puntos los seleccionados de Lima,  y  Callao, que estaban conformados  por jugadores de Universitario y Alianza Lima el primero, y del Atlético Chalaco y Unión Buenos Aires los porteños.
Existe información de don Heraclio Tapia León de que Huánuco participó en la eliminatoria, habiendo sido él el técnico del equipo; además, versiones orales nos indican que el equipo huanuqueño fue abrumadoramente derrotado.
En los años finales de la década del veinte teníamos cinco equipos en el escenario futbolístico huanuqueño, “Juan Bielovucic”, Cultural Tarapacá, “Leoncio Prado”, “Crespo y Castillo” y “León de Huánuco”, había desaparecido el Huánuco Sporting; luego seguiría el mismo destino el “León de Huánuco” en 1930.
 En estas circunstancias se daría un hecho sumamente significativo, el surgimiento del equipo del Colegio de Minería en 1929, que se había venido gestando desde la categoría infantiles en los claustros leonciopradinos.
En 1932 se constituyó la Federación Deportiva Provincial bajo la presidencia de don Ruperto Cuculiza Vélez de Villa.
En los meses de julio y agosto de ese año se realizó el II Campeonato Nacional que tuvo el curioso resultado de un triple campeón, las selecciones de Lima, Callao y Arequipa, en este torneo la selección de Huánuco no participó.
En 1933 se crea la primera Liga Provincial de Fútbol de Huánuco bajo la presidencia de don Pedro Andrade y Neyra.
En 1934 a solicitud de los clubes, el Municipio propone a la Federación Peruana de Fútbol la designación de don Casiano Rada como Presidente de la Liga Provincial de Fútbol de Huánuco, cargo que ejerció hasta el año 1936, siendo relevado a partir del año siguiente por don Guillermo Peñarrieta.
En el año 1935 ya el equipo del Colegio Minería ha tomado auge.  En el diario “El Progreso” del 16 de setiembre de 1935, aparece una crónica que da cuenta del triunfo del  equipo leonciopradino sobre el “Juan Bielovucic”.
El equipo estudiantil formó con Alejandro Sara en el arco; defensas Elí San Martín y Julio Bernal; en la media Jorge Ruiz, Reynaldo Mory (capitán) y César Pinzas; y delanteros Ernesto Cornejo, Samuel Minaya,  Clipton Edward, Tulio López y Julián Berrospi.
Además conformaban el equipo Luis Dávalos Trujillo, Lucio Fernández Rubín, Pedro Otayza Puente, Víctor Cornejo Matos.
De esta conformación Alejandro Sara y Reynaldo Mory formarían parte de la Selección del 36.
En esa misma tarde, da cuenta el diario, el Tarapacá venció al Leoncio Prado por 1 a 0.
La directiva del Club Sport Minería en 1935 estaba conformada de la siguiente manera:
Presidente: Ruperto Cuculiza Vélez de Villa
Vicepresidente: Fernando Trujillo Malpartida
Secretario General: Pedro Mansilla
Secretario de Actas: Juan de Dios Guevara
Tesorero: Luis Ruiz Meza
Pro Tesorero: Víctor Tàbori
Fiscal: Alfredo Trujillo
Fiscal Adjunto: Alfredo Trujillo
Junta de Disciplina: Andrés Robles, Guillermo Fernández, Julio Santamaría.
Comisión Deportiva: Director General de Deportes: Andrés Sara Quintana
Capitán General: Jorge Ruiz Lombarda
Capitán de Cancha: Joaquín Figueredo
Capitán primer equipo de fútbol: Celso Bambaren
Capitán de la reserva: Alberto Bernal
Capitán del equipo de básquetbol: Ernani Seretti
Capitán del equipo de vóleibol: Antonio Torres Villanueva
Capitán del equipo de atletismo: Alejandro Sara Quintana
Vocales: Antonio Chiriboga, Hèctor Rivera, Guillermo Figueroa,, Domingo Echevarrìa, Benigno Briceño, Joaquín Saavedra
Socios: Luis Ruiz, Manuel Angues Lazo, Javier Rolando Tello, Humberto Bernal, Hugo Pinzas, Vìctor Gutarra, César Pinzàs, Vìctor Tàbori, Andrés Arrieta, Lisandro Bambarèn, José Pavletich, Guillermo Ramírez, José Perales, Rafael Soberòn, Ignacio Fano, Andrés Sara, Salustio Maldonado, Isaias Rolando, Jesús Repetto, Tulio López, Federico Cornejo, Alberto Sara, Samuel Minaya, Benigno Briceño, Hebert Ibazeta, Luis Dàvalos, Germán Vásquez, Hernán Seretti, Luis Lombarda, Dionisio Bernal, Víctor Hoyle, Antonio Laffosse, César Medrano, Guillermo Figueroa, César Soberòn, Héctor Zevallos, Andrés Pinzas, Héctor Rivera, Rubén Espinoza, Moisés Fano, Augusto Clemente.
Empiezan a motivarse las competencias interprovinciales entre equipos y selecciones, más se registra un hecho sumamente importante, el  inicio de la construcción del Estadio del Colegio Nacional de Minería, que cuando se puso en funcionamiento produjo un cambio positivo para el desarrollo del balompié local; cabe anotar que ya se jugaba en este lugar pero en condiciones no muy óptimas.
El 30 de setiembre de 1935 se registra un hecho importante, el nacimiento del club Sporting Tabaco, uno de los más tradicionales de nuestro medio, nació en la Plaza de Armas, al impulso de los vendedores de billetes de lotería, que jugaban interminables partidos pateando naranjas, entre sus fundadores estaban Pedro Ortiz Euscátegui, Adiel Arizola, Roque Rozales, Jesús Otero, Samuel Malpartida, durante los años 36 al 38 jugaron en juveniles, el 39 ingresaron a la Segunda División que se había creado en 1935.
En esta misma edición se anunciaba la etapa eliminatoria para el III Campeonato Nacional, debiendo la selección de Huánuco eliminarse con la selección de Canta en el mes de noviembre de 1935.
Ese año el fútbol huanuqueño tuvo un nuevo campeón, el equipo del Colegio Nacional de Minería.
El año 1936, en medio de una movilización que concitó la participación masiva de la colectividad huanuqueña, se llevó a efecto el I Campeonato Departamental, en el que participaron las selecciones de Huánuco, Dos de Mayo, Ambo y Pachitea. En la fecha final Pachitea venció por 4 a 0 a la selección de Ambo, mientras que el equipo de Huánuco superó por 1 a 0 al representativo de la capital domaína.
La selección provincial de Huánuco se clasificó campeona del torneo, constituyéndose en la base para la conformación del seleccionado que participaría en el  III Campeonato Nacional.
Con motivo de Fiestas Patrias se registró un hecho singular en la historia de nuestro balompié, el “Juan Bielovucic” mantenía su hegemonía, entonces los demás equipos se reunieron en una selección para enfrentarlo, tomando el nombre de “Combinado Crema”, el triunfo siguió del lado de los bielistas.